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Cuida tus riñones

Cuida tus riñones
Tienes muchas razones más de las que crees para cuidar los filtros que, entre otras funciones, mantienen el equilibrio de fluídos de tu organismo: los riñones.

Todo el mundo se preocupa por su corazón. Muchos se preocupan por su sistema digestivo. Otros por su hígado, y unos cuantos se preocupan por su cerebro. Pero existe un par de órganos que pueden pasar desapercibidos por muchos años, hasta que algún problema en ellos nos hace recordar que existen. Y que su trabajo es esencial para la salud de todos los demás órganos, aunque no lo parezca: los riñones.

¿Que hacen los riñones?

La mayoría sabemos que son los riñones los que se encargan de administrar los líquidos que excretamos en forma de orina. Debido a que todo ser vivo que requiere alimentarse para sobrevivir genera desechos, y a que además requerimos también ingerir agua para vivir, los riñones, y todo el sistema urinario del que forman parte, llevan a cabo esta a veces inconveniente, pero siempre necesaria función.

Pero los riñones no son solamente un sistema de extracción de desechos a través de líquido. Estos órganos del tamaño de un puño cerrado llevan a cabo distintas funciones esenciales para lo que se conoce como la homeostasis del organismo. Homeostasis es el estado al que tiende un sistema cuando es saludable, es decir el estado en el que se encuentra en equilibrio.

Anatomía de los riñones

Adaptación homeostática

Y en el caso del cuerpo humano como un sistema, existen muchas formas en las cuales puede perder esa homeostasis. Los riñones, son actores de primer nivel en esa homeostasis porque son los filtros de la sangre. Y debido a que la sangre es el medio por el cual todos los tejidos se nutren, de su filtración adecuada depende su composición y en consecuencia la salud de todos los órganos, desde la cabeza hasta los pies. Y de ahí que a veces hasta la mas pequeña variación en su funcionamiento causa rápidamente signos y síntomas que indican que algo no anda bien en los riñones.

Precisamente para minimizar los efectos del desequilibrio homeostático que representa algún mal funcionamiento de los riñones, estos están conectados mediante distintas vías con el resto de organismo, de manera que reaccione rápidamente para recuperar la homeostasis. De hecho, los riñones son también órganos endocrinos, ya que en estos se encuentran las glándulas adrenales, secretoras principalmente de cortisol, la hormona del estrés.

Y cuando algo en el sistema renal (renal se refiera a relacionado con los riñones) no funciona adecuadamente, distintas hormonas y enzimas que interactúan para conseguir el equilibrio bioquímico que los riñones se encargan de mantener. Porque los riñones no solamente filtran desechos de la sangre y generan la orina.

Algo más que filtros

Los riñones son filtros complejos que al mismo tiempo que evita que la sangre pierda elementos esenciales, también recicla lo que sigue siendo útil, minimizando lo que podríamos perder en la orina; es decir, haciendo más eficiente la utilización de los recursos. Entre estos, micronutrientes como minerales y vitaminas. De modo que, en estado saludable, la orina solamente contendrá lo que ya no se necesita o lo que existía en exceso.

Además de separar desechos y excretarlos, y de reciclar lo que todavía sirve, los riñones regulan el nivel y la presión sanguínea a través de la administración del agua, controlan la osmolaridad (la concentración de minerales) de los fluidos del organismo, colaboran con los pulmones para regular la presión de CO2, contribuyen en la homeostasis del calcio, e inclusive sintetizan glucosa cuando es necesario.

Ahora podemos comprender mejor la gran importancia de mantener la salud renal. Porque, aunque cuentan con sus estrategias de autorregulación, que tengan que recurrir a estas en respuesta a alguna disfunción, cambia el estado homeostático del organismo en otro aspecto. Y algunas veces la necesidad de mantener la función renal afecta otras funciones, especialmente cuando la disfunción dura mucho tiempo.

Problemas renales

Evita que tus riñones trabajen doble

En otras palabras, mantener a los riñones utilizando sus sistemas de emergencia para reestablecer el equilibrio bioquímico de la sangre, es como depender de una solución de corto plazo y nunca aplicar la de largo. En términos coloquiales, es como pegarle parches cada vez que gotea, y nunca reemplazar la manguera.

Esto es lógico y todos lo podemos entender. El problema es que mantener saludables a los riñones para que hagan toda la vida su trabajo eficientemente, depende de aspectos que fácilmente olvidamos; como ingerirla cantidad suficiente de agua al día. De hecho una de las funciones de los riñones es hacer más eficiente el uso que el organismo hace del agua que ingerimos.

Pero no esperes que haga eso de la misma forma toda la vida si la ingesta no ha sido la adecuada; en algún momento sentirás los efectos de todo ese tiempo que tus riñones tuvieron que trabajar extra, cuando no necesitaban hacerlo si simplemente hubieras consumido suficiente agua.

Así que, toma el agua recomendada; no para evitar la deshidratación (porque como vimos, el organismo puede compensar en el corto plazo desequilibrios homeostáticos como la falta de agua), sino para hacerle mucho más fácil el trabajo a tus riñones. De esta forma evitarás, por ejemplo, el problema que un considerable porcentaje de la población desarrolla en su sistema renal en algún momento de su vida: las famosas piedras o cálculos renales.

Piedras en los riñones

¿Cómo prevenir las piedras en los riñones y cómo deshacernos del problema cuando ya existe? Eso lo analizaremos en otro artículo. Por ahora, asegúrate de tener tu vaso de agua cerca.

Tus riñones te lo agradecerán.

 

Referencias
Curhan, G. C. (2007). Epidemiology of stone disease. Urologic Clinics of North America, 34(3), 287-293. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17678980
Leslie, S., Sajjad, H. & Murphy, P. (2020). Renal Calculi. StatPearls [Internet]. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK442014/
Martini, F., Ober, W., Nath, Judi., et al. (2018). Visual Anatomy & Physiology (3rd. ed.). New York, NY: Pearson.
Romero, V., Akpinar, H., & Assimos, D. (2010). Kidney stones: a global picture of prevalence, incidence, and associated risk factors. Reviews in urology, 12(2-3), e86. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20811557
McCance, K. & Huether, S. (2019). Phatophysiology. The biologic basis for disease in adults and children (8th ed.). Elsevier.

Nelson Razo

Periodista y blogger de divulgación científica. Estudiante de Nutrición Aplicada enfocado en temas de medicina evolutiva. Experto en branding y marketing digital que disfruta del running y la lectura. Editor de elraptorblog.com. @raptoredge en Twitter.

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