Salud

Cáncer: ¿genético o metabólico?

Por décadas el cáncer se ha tratado como una enfermedad genética; sin embargo el nuevo entendimiento del cáncer está cambiando ese enfoque. Y sus repercusiones contribuyen a tratamiento más efectivos.

A pesar de que el cáncer siempre ha existido, de que se conoce de una forma u otra desde los principios de la medicina, y de que prácticamente cualquier animal puede desarrollarlo, hasta principios del siglo XX el cáncer era una enfermedad muy rara y en consecuencia poco estudiada.

Desde que comenzó a estudiarse científicamente a principios del siglo XX y hasta nuestros días, el entendimiento y el tratamiento de esta enfermedad ha pasado por varias etapas o paradigmas que han ido desentrañado su fisiopatología (qué es lo que hace en el cuerpo) y su etiología (sus causas). Y debemos tomar en cuenta que estos dos aspectos son extremadamente importantes para su tratamiento y, sobre todo, para su prevención.

Los tres paradigmas del cáncer

El primer paradigma resolvió la pregunta de qué es el cáncer, entendido como un problema de sobrecrecimiento celular, dejando de lado ideas anteriores que intentaban explicar la enfermedad en términos de “humores” o sustancias que supuestamente la causaban.

El segundo paradigma en el entendimiento del cáncer llegó cuando los científicos encontraron como ese crecimiento ilimitado sucede: mediante mutaciones genéticas que limitan la capacidad natural de las células de dejar de crecer en cierto punto y morir a su tiempo.

Hasta la fecha, este segundo paradigma es el que sigue reinando en la practica medica y en la investigación científica del cáncer. Sin embargo desde principios del siglo XXI, el tercer paradigma esta añadiendo una capa de mayor comprensión a los paradigmas anteriores, y potencialmente ayudando a comprender por fin la tercera cuestión, por que existe el cáncer.

Mutaciones genéticas

Adaptación contraproducente

Al tercer paradigma en el entendimiento del cáncer podemos identificarlo como la teoría evolutiva del cáncer. Según esta relativamente reciente comprensión de la enfermedad, el cáncer ha existido desde que existen los seres vivos multicelulares porque se manifiesta como una forma de retroceso metabólico a un estado vivo mas antiguo. Los detalles son complejos pero las bases son simples de entender.

Debido a que la vida en la tierra comenzó con organismos unicelulares, el paso a la vida multicelular implico la cooperación de conjuntos de organismo unicelulares para trabajar en equipo en favor de su sobrevivencia. Con el paso del tiempo ese trabajo en equipo fomento la evolución de organismos pluricelulares, lo que a su vez implico la especialización de distintas células para llevar a cabo distintas funciones y formar así seres vivos cada vez mas complejos.

Pero esta organización depende de que las células que anteriormente trabajaban cada una por su propia supervivencia, como parte de un organismo ahora dependen de la sobrevivencia de varios tipos de células, a costa de la propia. Así es como nuestro cuerpo genera y desecha células de los tejidos y mantiene el equilibrio que permite la vida del organismo.

En este sentido, el cáncer es una especie de reversión al funcionamiento original unicelular del metabolismo y la sobrevivencia celular: crecer y multiplicarse a costa de cualquier otra célula. Inclusive las del propio organismo del que forman parte.

Cáncer como enfermedad metabólica

Las células dependen de los nutrientes que conseguimos de los alimentos para generar energía y llevar a cabo sus funciones. Como ya analizamos en otros artículos, esto se conoce como metabolismo y es la serie de reacciones bioquímicas que permite la vida.

El metabolismo es controlado por la expresión de genes que evolucionaron para encargarse de cada parte del proceso metabólico, y una de esas partes es el aprovechamiento de los nutrientes como forma de energía.

Como también ya hemos abordado, la glucosa es el compuesto que el metabolismo convierte en energía más rápidamente y que todas las células del cuerpo pueden procesar. Esto incluye a las células que se han vuelto cancerígenas. Sin embargo, estas células procesan la glucosa de una manera distinta a las células saludables: procesan la mayoría de la glucosa fuera de las mitocondrias, el organelo celular que normalmente se encarga de generar la energía de la célula.

¿Por qué es esto importante de entender? Entre varias razones, porque en este punto esta la clave que conecta la nutrición y el estilo de vida con el cáncer, y que aleja a la enfermedad de la idea de que es simplemente una enfermedad de mutaciones genéticas, por la que poco podemos hacer tanto para prevenir como para corregir.

Disfunción mitocondrial

El cáncer y la poderosa mitocondria

La mitocondria es importante en el entendimiento del cáncer debido a que es la conexión común entre la mayoría de los muy distintos tipos de cáncer, y en consecuencia un área de oportunidad para desarrollar tratamientos preventivos y de combate de la enfermedad una vez desarrollada.

Esto debido a que, a diferencia de las células saludables que pueden utilizar como forma de energía tanto glucosa como grasa y aminoácidos, las células cancerígenas dependen casi exclusivamente de glucosa para sobrevivir y crecer. Además, el proceso por el que consiguen esa energía, la glucolisis, funciona mejor sin necesidad de oxigeno (es un proceso anaeróbico).

Añadiendo a esto que otro de los nutrientes que requiere una célula cancerígena es la glutamina, un aminoácido necesario para su crecimiento celular, este nuevo enfoque metabólico-evolutivo se esta aplicando en el desarrollo de tratamientos que prácticamente deprivan a las células cancerígenas de esos dos nutrientes (glucosa y glutamina) además de inducir un ambiente sobre oxigenado que limita la glucolisis.

Este tratamiento, en conjunto con fármacos y suplementos que fortalecen la capacidad inmunológica del organismo para deshacerse de las células cancerígenas, están ya reportando resultados, tanto en conjunto con las terapias tradicionales de quimioterapia, radioterapia y cirugía, como por si mismos en pacientes con canceres menos avanzados o agresivos.

Sensores de nutrientes y el ambiente hipercalórico moderno

Tomando en cuenta la etiología evolutiva y metabólica del cáncer, ahora podemos entender mejor por que hasta principios del siglo XX, y aun mas desde los anos 50s, el cáncer era una condición rara en todo el mundo. Para esto solamente necesitamos preguntarnos: que cambio en el siglo XX que este relacionado con la capacidad de las células de sobre reproducirse independientemente de mutaciones genéticas, y que en caso de mutación, fomenta la proliferación celular típica del cáncer?

Si ya han leído otros artículos de Cuídate Hoy, ya tienen una buena idea: una alimentación que fomenta la liberación de insulina, la hormona del aprovechamiento energético, del almacenamiento de dicha energía, y que le indica al organismo que ha suficiente energía como para proliferar celularmente.

De hecho, con la comprensión del cáncer como condición metabólica, podemos darnos cuenta de que este mismo ambiente rico en alimentos que promueven el trabajo de la insulina, fomenta desequilibrio metabólico que promueve disfunción celular (mas específicamente mitocondrial) que ahora sabemos genera mutaciones genéticas tanto en las mitocondrias (que tienen su propio ADN) como en el ADN nucleico, producto del estrés que significa para la célula el exceso de nutrientes y la oxidación que significa dicho exceso principalmente de glucosa proveniente de los alimentos base de la alimentación moderna.

Combatir el cáncer

Prevenir y combatir el cáncer naturalmente

Todo esto nos lleva a la lógica conclusión de que el aumento en la incidencia y prevalencia de cáncer en la población de cada vez mas países se relaciona directamente con la transición nutricional a dietas ricas en unos cuantos alimentos ricos en calorías principalmente en carbohidratos refinados, y bajos en nutrientes esenciales.

Lo que a su vez nos lleva al entendimiento de que las personas que hasta la fecha llegan a edades adultas mayores sin desarrollar cáncer son quienes consumen dietas bajas en carbohidratos refinados, ricas en alimentos mas nutritivos, que llevan un estilo de vida activo, que rara vez consumen azucares y que además nunca consumen alimentos en exceso e inclusive practican como parte de su vida diaria el ayuno.

Todas estas condiciones mantienen al organismo en un estado metabólico que le dice al sistema: no hay exceso de energía, pero existen los suficientes nutrientes como para mantenernos saludables, así que activemos las rutas metabólicas que se encargan de la reparación celular, la anti oxidación y la anti inflamación. Y en consecuencia, mantienen a raya a cualquier célula que comience a mostrar las señales de mutación cancerígena.

Cambio necesario de paradigma

Así que, mientras el entendimiento del paradigma 3.0 del cáncer no permee a la practica medica común, en parte porque no existen fármacos que reporten ganancias en este aspecto aun, podemos traducir todo esto en una razón mas para la adopción de una estilo de alimentación bajo en carbohidratos refinados, rico en alimentos naturales mínimamente procesados y un estilo de vida menos sedentario.

Precisamente las condiciones en las que el cáncer sigue siendo una condición rara o hasta desconocida.

 

Referencias
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Nelson Razo

Nutriólogo y divulgador de la ciencia enfocado en salud metabólica y promoción de la salud pública. Experto en branding y marketing digital que disfruta del running, la lectura y la investigación.

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