Nutrición

Despídete de los alimentos procesados

Despídete de los alimentos procesados
Recupera tu fuerza, energía y salud eliminando de tu dieta los alimentos procesados que no te aportan los nutrientes de la comida de verdad.

Si tuviera que darte una sola recomendación para mejorar tu alimentación y la de tu familia, sería esta: olvídate de los alimentos procesados comercialmente. En otras palabras, come alimentos, no productos.

Es fácil distinguir los alimentos naturales de los altamente procesados; solo basta con tomar en cuenta lo siguiente:

Un alimento vegetal natural viene de la tierra, te nutre y tiene colores brillantes, diferentes texturas  y sabores reales, mientras que un alimento procesado siempre viene en un empaque. Si quieres alimentarte mejor, empieza por quitar menos envolturas y quita más cascaras.

Y lo mismo se aplica a productos de origen animal. Carnes, lácteos y sus derivados ultraprocesados tendrán ingredientes añadidos, además de fechas de caducidad mucho más extendidas.

Las desventajas de los alimentos procesados

Toma en cuenta que cuando los alimentos se procesan, no solamente se eliminan muchos de sus nutrientes importantes, sino que además pierden su sabor y textura original.

Lo que queda es un alimento muerto, insípido y aburrido que no le llamaría la atención a nadie. Por eso los fabricantes les añaden nutrientes y vitaminas sintéticos, saborizantes y aditivos, y los maquillan con colorantes artificiales para que se vean mejor y resulten más atractivos.

Todos estos aditivos se añaden, además, para que el producto dure más tiempo en el anaquel y no se oxide o cambie su coloración natural, tanto para que pueda ser negocio, como para cumplir con las normas de salubridad.

Sin embargo, aun cuando son permitidos por las normas, muchos de estos aditivos ya sabemos son perjudiciales para la salud en el mediano y largo plazo, así que lo más conveniente es evitarlos.

¿Cómo evitar los aditivos de los alimentos comerciales?

La única forma segura es no consumir alimentos altamente procesados. Recuerda la comida real contiene nutrientes y no te ayuda a engordar fácilmente, sino que alimenta, da fuerza, energía y salud.

Sé que dejar de consumir alimentos procesados te podrá parecer algo casi imposible, así que te propongo que comiences solo con estos seis productos:

  • Refrescos y bebidas azucaradas. Estos debilitan los huesos, acidifican el organismo, contienen aceites parcialmente hidrogenados que promueven la inflamación, aditivos y colorantes tóxicos, producen adicción y son uno de los mayores promotores de la epidemia de obesidad y síndrome metabólico.
  • Cereales de caja. No son más que harinas y azúcares refinadas, productos con colorantes, saborizantes y endulzantes artificiales, conservadores derivados del petróleo y aditivos nada recomendados; mucho menos para los niños a quienes principalmente van dirigidos. Lo que menos incluyen es fibra saludable, es decir de avena, centeno, trigo integral, etc.
  • Comida rápida. Para ser rápida, tiene que ser barata en la calidad de sus ingredientes, los cuales le cuestan poco a tu bolsillo pero mucho a tu salud. Es pobre en nutrientes, está llena de conservadores y aditivos como el glutamato monosódico, cuyo consumo frecuente perjudica tu salud.
  • Comida para microondas. Contienen conservadores químicos, son pobres en nutrientes de verdad, pero sí contienen una buena dosis de aditivos tóxicos. Además, la costumbre de cocinar en microondas te expone a una cantidad innecesaria de radiación.
  • Embutidos convencionales (no orgánicos). Ya son considerados un factor promotor del cáncer. Además están cargados de nitritos de sodio y otros conservadores químicos relacionados con diversas enfermedades. La mayoría de las veces ni siquiera sabes de que están hechos.
  • Lácteos convencionales (no orgánicos). Los lácteos contienen caseína, una proteína asociada al desarrollo de cáncer y difícil de asimilar para la mayoría de las personas. Además, contienen antibióticos, hormonas y alimentos transgénicos (modificados genéticamente).

Por tu salud, diles adios

En conclusión, despídete de los productos altamente procesados, date la oportunidad de experimentar un saludable cambio; lograrás que tu peso ideal se mantenga y que no regresen la grasa ni los malestares relacionados con la mala alimentación.

No te asustes porque ya no comerás estos productos y no te compliques la existencia pensando qué vas a comer ahora: vas a comer comida real, no algo que saques de una caja ni que haya sido fabricado principalmente para reportar las mayores ganancias posibles a costa de tu salud.

 

Marlene Rojas

Coach en cambio de hábitos, vegana, y activista por los derechos de los animales y fundadora de Corazón Animalista Tecate. Le gusta cocinar, modelar, leer y promover la salud y el bienestar.

5 Comentarios

Escribe un comentario

Deja un comentario

Subscríbete

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a nuestros artículos.

Publicidad