Nutrición

Cuidado con los jugos

Cuidado con los jugos
¿Sigues creyendo que por ser naturales los jugos son saludables? Muchos ni siquiera son jugos en realidad. Y te hacen el mismo daño que un refresco.

No necesitamos más que caminar por los pasillos del supermercado para darnos cuenta de que lo que consideramos normalmente jugo de fruta es un concepto comercialmente muy vago. En el mismo anaquel en el cual nos podemos encontrar un jugo extraído directamente de la fruta, también nos encontramos bebidas que de jugo realmente no tienen nada.

Y a estos diferentes tipos de bebidas los acomodan juntos por razones prácticas. Pero prácticas solamente para el supermercado y las marcas que los producen y los venden. Porque les conviene que creas que el concepto de jugo es el mismo para todo tipo de bebida relacionada con alguna fruta. Independientemente de que creerlo afecte negativamente tu salud.

Las apariencias engañan

Necesitamos tener claro que hay diferentes tipos de bebidas que comúnmente se confunden con jugos. ¿Has leído alguna vez la descripción que se encuentra debajo de la marca de la bebida que por la imagen en su envase parece ser un jugo? ¿Cuántas dicen “Jugo de X fruta”?

La realidad es que muy pocas bebidas no carbonatadas son en realidad jugos aunque lo aparenten ya que, según la Norma Oficial Mexicana NOM-173-SCFI-2009, solamente pueden considerarse jugos las bebidas elaboradas con el jugo de la fruta sin incluir endulzantes añadidos.

Pero la gran mayoría de lo que creemos que es jugo es en realidad lo que se conoce como néctar de fruta. Lee el envase, y te darás cuenta de que casi todos dicen néctar y no jugo. Y si es de néctar es natural.

La cruda (pero dulce) realidad es que néctar de fruta es una manera en la cual se le puede llamar legalmente a una bebida para que la gente crea que es jugo, pero que utiliza azúcar y hasta saborizantes añadidos para ser lo suficientemente dulce y práctico para que sea negocio comercialmente hablando.

Jugos comerciales

¿Qué tan saludables son los jugos y los néctares?

Independientemente de si son jugos reales o néctares, no porque provengan de alguna fruta son saludables.
Para empezar, la mayoría de los néctares tienen el doble o el triple de azúcar que lo que contendría su equivalente natural. Y ya sabemos qué tan dañino para la salud es el consumo de azúcares, una de las principales causas de síndrome metabólico y diabetes.

Además, otra idea que debes desechar es que un jugo, aun uno que es extraído directamente de la fruta y no contiene azúcares o aditivos, es bueno para tu salud.

Aunque en su etiqueta o envase un jugo especifique que no contiene azúcar añadido, en realidad no deja de ser tan nocivo en cuanto a cantidades de azúcar como lo es, por ejemplo, un refresco.

Aunque en sus empaques nos transmiten la idea de que son algo natural y hasta tradicional, ciertos jugos extraídos de frutas no son tan naturales ni directos, ya que para su producción comercial pasan por procesos de “reconstitución” en el cual se le les agrega agua y hasta saborizantes naturales. Y aun así se pueden promover como si fueran jugos naturales.

Te lo dicen, pero no lo entiendes

Aunque pocas personas se preocupan por leerlos, esos nuevos cuadritos redondeados que desde el 2015 aparecen en la parte frontal de las etiquetas y envases de varios alimentos procesados, (incluidos los jugos), nos dicen qué tan “nutritivos” son.

Sólo necesitamos leer el porcentaje de azúcar que nos aportará el consumir el contenido del envase, lo cual por reglamentación en México debe aparecer en esos cuadritos. Pero no debemos olvidar verificar si los porcentajes que aparecen en ellos se refieren a todo el contenido del envase, o solamente una porción, ya que esta es otra forma que utilizan las marcas para que los consumidores “se vayan con la finta”.

Etiquetado frontal

Pero, aun cuando sea jugo natural real…

Si en realidad resulta que es jugo y no néctar ni jugo reconstituido (como por ejemplo un Único Fresco de naranja Júmex), hay que considerar que, aunque lo parezca, consumir solamente el jugo de una fruta nunca será lo mismo que comer la fruta completa.

La razón es simple: al consumir el jugo, sólo estamos ingiriendo el agua, el azúcar natural de la fruta (la fructosa) y una parte de los nutrientes que originalmente existen en la fruta con todo y su pulpa.

Y como ya sabemos, todo ese azúcar se va directo a tu hígado para ser absorbido, convertirse principalmente en grasa y además rondar por todo tu organismo promoviendo la hiperglucemia y la resistencia a la insulina, lo que con el tiempo lleva a diabetes y otros problemas crónicos. Hasta cáncer.

En cambio, al consumir la fruta completa, la abundante fibra no solo evita que gran parte del azúcar sea metabolizado y convertido en grasa, sino que te hace sentir más satisfech@, lo cual evita que consumas más azúcar de la necesaria.

Además, en toda esa pulpa que masticas hay más nutrientes (vitaminas, minerales y antioxidantes) que en el jugo solo.

Los jugos no reemplazan a la fruta

Con todo esto, si por practicidad necesitas consumir jugo, ocúpate de que en realidad sea extraído directo de la fruta, sin siquiera agua añadida. Y muy importante también es solamente consumir una porción la vez, y no todo el contenido del envase. Porque sin la fibra es muy fácil consumir demasiadas calorías de un jugo.

Además, no lo tomes para sustituir tu ingesta de agua simple, porque esta costumbre de tomar otras bebidas en lugar de agua te asegurará diabetes dentro de algunos años. Y prediabetes solo unos cuantos meses.

 

Referencias
Barquera, S. (2019). ¿Hasta que los kilos nos alcancen? Cuernavaca, MX: SPM Ediciones.
Bazzano, L., Li, T., Joshipura, K., & Hu, F. (2008). Intake of fruit, vegetables, and fruit juices and risk of diabetes in women. Diabetes Care, 31(7), 1311–1317. doi: 10.2337/dc08-0080
Bray, G. (2007). How bad is fructose? The American Journal of Clinical Nutrition, 86(4), 895-896. doi: 10.1093/ajcn/86.4.895
Chazelas, E., Srour, B., Desmetz, E., et al. (2019). Sugary drink consumption and risk of cancer: results from NutriNet-Santé prospective cohort. BMJ, 366, l2408. doi: 10.1136/bmj.l2408
Collin, L., Judd, S., Safford, M., et al. (2019). Association of Sugary Beverage Consumption With Mortality Risk in US AdultsA Secondary Analysis of Data From the REGARDS Study. JAMA Network Open, 2(5), e193121. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2019.3121
Gill, J. & Sattar, N. (2014). Fruit juice: just another sugary drink? The Lancet: Diabetes & Endocrinology, 2(6), 444-446. doi: 10.1016/S2213-8587(14)70013-0
Holt, S., Miller, J., Petocz, P. & Farmakalidis, E. (1995). A satiety index of common foods. European Journal of Clinical Nutrition, 49(9), 675-690. PMID: 7498104

Nelson Razo

Periodista y blogger de divulgación científica. Estudiante de Nutrición Aplicada enfocado en temas de medicina evolutiva. Experto en branding y marketing digital que disfruta del running y la lectura. Editor de elraptorblog.com. @raptoredge en Twitter.

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